Calentar la habitación sin calefactor ni papel de aluminio: un truco que funciona a -15°C
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En las condiciones actuales, es importante buscar cualquier solución, porque la inacción sólo conduce a una cosa: al frío y al riesgo de hipotermia.
En invierno, a veces ni siquiera unas cuantas mantas bastan para mantener el calor. Pero, ¿cómo calentar el aire de la habitación sin un calefactor? Hay un truco práctico, sencillo y eficaz.
En las condiciones actuales es importante buscar cualquier solución, porque la inacción conduce a una cosa: al frío y al riesgo de hipotermia. Una forma es poner dos paquetes de sal debajo de la cama. A primera vista, parece extraño: ¿cómo puede la sal almacenar calor? Sin embargo, merece la pena analizarlo con más detalle.
La sal absorbe muy bien la humedad del aire, y el aire seco se siente más caliente aunque la temperatura siga siendo la misma. Durante el día, los paquetes se calientan lentamente con el calor de la habitación, y por la noche también lo ceden lentamente, creando un calor pequeño pero perceptible.
Colocar sal debajo de la cama es necesario por una razón. El frío procede principalmente del suelo, sobre todo en pisos antiguos o casas particulares donde el suelo no mantiene el calor. La sal debajo de la cama, sobre todo cerca de los pies, reduce la sensación de humedad y frío donde más se nota.
Por supuesto, este método no sustituirá a la calefacción ni convertirá una habitación en un lugar de vacaciones. Hay que vestirse más abrigado y, además, utilizar otros medios para mantener el calor. Sin embargo, como método seguro y casi gratuito, ayuda a mantener unos grados de calor, lo cual es especialmente importante cuando cada grado de confort cuenta.
Incluso psicológicamente, esta técnica funciona: la sensación de calor extra hace que el sueño sea más reparador. Teniendo este tipo de trucos en tu arsenal, el invierno no parece tan despiadado, y dormir en una cama caliente es la mejor prueba de su eficacia.