Consejos útiles y trucos para la vida diaria Hogar y confort No actives este modo de lavado: la lavadora «come» más electricidad de la que crees.

No actives este modo de lavado: la lavadora «come» más electricidad de la que crees.

Foto: de fuentes abiertas

Las facturas elevadas de los servicios públicos suelen sorprendernos más de lo debido. Y de repente el principal «culpable» puede ser su lavadora

En un mundo en el que ahorrar recursos se ha convertido en una prioridad, la mayoría de los propietarios sólo prestan atención a las bombillas y los televisores, olvidándose del principal consumidor del cuarto de baño. Mucha gente piensa que una lavadora gasta más agua, pero en realidad su principal «gasto» es la electricidad.

Modo de lavado de alto consumo energético

Puede parecer que la lavadora gasta la mayor parte de la electricidad en hacer girar el tambor. En realidad, ocurre lo contrario: consume más energía la resistencia, el dispositivo que calienta el agua. Y hay un modo que puede hacer que tu contador gire literalmente más rápido de lo normal.

El modo que más energía consume es el lavado a altas temperaturas.

Por ejemplo, el modo «Algodón» suele utilizar una temperatura de 80-90 °C. Para calentar 10-15 litros de agua fría a esta temperatura, la lavadora funciona a plena potencia durante unos 40 minutos. La diferencia en el consumo de energía es impresionante:

  • lavado a 30 °C – 0,3-0,5 kWh;
  • lavado a 90 °C – 2-2,5 kWh.

Para ahorrar dinero, recuerda: la mayoría de las cosas pueden lavarse a 40-60 °C. Es suficiente para eliminar las bacterias de los paños de cocina, por ejemplo. La excepción es la ropa de los niños, que a veces debe lavarse en agua hirviendo.

Siguiendo este sencillo hábito, puedes reducir significativamente tus facturas de energía sin comprometer la limpieza y la calidad de tu colada.

Skyler Minor

Jmenuji se Alexandra Flašarová a už od dětství jsem milovala sladkosti. Mým snem bylo stát se výrobkyní zmrzliny, ale osud mě zavedl jiným směrem. Moje vášeň pro pečení začala díky babičce. Právě ona mi dala první recepty a naučila mě, jak připravovat sladkosti. Od té doby jsem začala péct pro svou rodinu a moje dorty, koláče, štrúdly a dezerty měly vždy úspěch u blízkých i přátel.

Přestože jsem milovala cukrářství, zvolila jsem si jinou profesi. Po škole jsem studovala finance a začala pracovat jako ekonomka. Pečení zůstávalo mým koníčkem, mou vášní. Osm let jsem pracovala na oddělení fakturace v solidní firmě, ale postupně jsem si uvědomila, že chci něco víc. V určitém okamžiku jsem se rozhodla opustit stabilní pozici a věnovat se tomu, co mi opravdu přináší radost.