Consejos útiles y trucos para la vida diaria Hogar y confort El pincel es un héroe de la limpieza: una sencilla herramienta le ayuda a llegar donde un trapo no puede.

El pincel es un héroe de la limpieza: una sencilla herramienta le ayuda a llegar donde un trapo no puede.

Foto: de fuentes abiertas

Una brocha, la misma que lleva años en el armario tras la reforma, se convierte de repente en una necesidad para limpiar lugares de difícil acceso

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Antes pensábamos que una limpieza eficaz requería decenas de artilugios especializados, desde aspiradoras de última generación hasta caras toallitas «para todo». Pero a veces la mejor solución ya está en tu casa.

Una brocha, la misma que lleva años en el armario tras una reforma, se convierte de repente en una necesidad para limpiar lugares de difícil acceso.

Limpiar no es sólo cuestión de diligencia, sino también de contar con las herramientas adecuadas. Algunas superficies se «esconden» literalmente de los métodos clásicos: el polvo se atasca en las grietas, se posa en los detalles en relieve y se acumula donde ni la servilleta más fina llega. Ahí es donde entra en juego la brocha: sencilla, asequible y sorprendentemente eficaz, como cuenta Real Simple. Las suaves cerdas recogen el polvo a la perfección sin dañar las superficies, y si se combina con una aspiradora o una microfibra, el resultado es casi profesional.

  • Pequeñas grietas y lugares de difícil acceso. Lugares donde la pared se junta con el rodapié, huecos estrechos entre muebles, los bordes de los marcos de las ventanas… son auténticos imanes para el polvo. Una brocha permite «barrer» la suciedad de las profundidades donde no llega un trapo. Conviene utilizar una aspiradora o un paño húmedo para evitar que el polvo vuelva a salir despedido por el aire.
  • Rodapiés y molduras decorativas. Especialmente en las casas más antiguas, los rodapiés suelen tener relieves, rebajes y elementos decorativos. En estos casos, no basta con pasar un trapo. Un cepillo suave recorre todas las ranuras y bordes y elimina el polvo hasta de los detalles más pequeños, rápidamente y sin esfuerzo.
  • Pantallas y pantallas de lámparas.Las pantallas de las lámparas son auténticas trampas de polvo, sobre todo si son plisadas o tienen diseños intrincados. Las telas y el papel se dañan fácilmente en el proceso. El cepillo trabaja con delicadeza, las cerdas recogen el polvo entre los pliegues y no deforman el material. Es una de las formas más seguras de cuidar las lámparas.
  • Teclado y pequeños aparatos electrónicos.Las migas, el polvo y los pequeños restos entre las teclas son un problema familiar para cualquiera que trabaje con un ordenador. Un cepillo seco y limpio puede barrer fácilmente la suciedad entre las teclas sin hundirla más ni arriesgarse a dañar la técnica. Es una solución sencilla que prolonga la vida de tus aparatos.
  • Interior del coche. El automóvil es el lugar donde comemos, bebemos, transportamos niños y mascotas. No es de extrañar que el polvo y las migas se acumulen literalmente por todas partes. El cepillo es perfecto para rejillas de ventilación, portavasos, costuras de paneles y botones. Las cerdas ligeramente humedecidas ayudan a recoger hasta las partículas de suciedad más pequeñas.

El cepillo es la prueba de que una limpieza eficaz no siempre requiere soluciones complicadas. Es una herramienta sencilla, asequible y respetuosa con el medio ambiente que ayuda a limpiar los lugares donde suele vivir el polvo.

A veces la limpieza no consiste en una nueva compra, sino en una nueva perspectiva de las cosas conocidas. Así que la próxima vez que emprendas una tarea de limpieza, piensa en una brocha: una pequeña herramienta con un gran potencial.

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Skyler Minor

Jmenuji se Alexandra Flašarová a už od dětství jsem milovala sladkosti. Mým snem bylo stát se výrobkyní zmrzliny, ale osud mě zavedl jiným směrem. Moje vášeň pro pečení začala díky babičce. Právě ona mi dala první recepty a naučila mě, jak připravovat sladkosti. Od té doby jsem začala péct pro svou rodinu a moje dorty, koláče, štrúdly a dezerty měly vždy úspěch u blízkých i přátel.

Přestože jsem milovala cukrářství, zvolila jsem si jinou profesi. Po škole jsem studovala finance a začala pracovat jako ekonomka. Pečení zůstávalo mým koníčkem, mou vášní. Osm let jsem pracovala na oddělení fakturace v solidní firmě, ale postupně jsem si uvědomila, že chci něco víc. V určitém okamžiku jsem se rozhodla opustit stabilní pozici a věnovat se tomu, co mi opravdu přináší radost.